Publicado por Tony Tacacci on 16:50

Una fábrica que se destruye se puede volver a levantar en meses; la restauración de una imagen dañada demanda años de arduo trabajo, y en ocasiones no se logra por completo; es un principio cada vez más aceptado por ejecutivos, directores y empresarios en general.
Esta frase la cita Alberto Borrini en su libro "Publicidad, diseño y empresa", más no apunta su origen.